divendres, 22 d’agost de 2008

Transformación 249: Interrogación retórica

Por Xurri

¿Acaso no caminaban despacio? ¿No era el más alto un hombre solemne, bien vestido, con barba gris y pómulos algo enrojecidos? ¿Y no le acompañaba otro hombre, flaco, sin afeitar, que diríase que acababa de salir de alguna enfermedad? ¿Y no es cierto que estando abstraídos en la conversación, el más alto se detenía de vez en cuando y se pasaba la mano por la barba, como si quisiera sopesar bien las palabras? ¿Y no es cierto, lo que entonces dijo?:

-¿Crees acaso que en la vida hay tiempo para todo? ¿Para reír y llorar, divertirse y aburrirse? ¿Y no te das cuenta que en el punto de nacer ya tienes que prepararte para morir? ¿No crees que las ganas de llorar que tienen las criaturas de pañales es porque ya lo sienten?.


-¿Ya sienten qué?

- ¿No sienten el olor de muerte que hay por todas partes? ¿ Y no se acostumbra uno después?...