dimarts, 13 de maig de 2008

Transformació 204: Castellà

Per Xurri

Caminaban despacio. El más alto era un hombre solemne, bien vestido, con barba gris y pómulos algo enrojecidos; el otro, flaco, sin afeitar, parecía que acabase de salir de alguna enfermedad. Estaban abstraídos en la conversación, y el más alto se detenía de vez en cuando y se pasaba la mano por la barba, como si quisiera sopesar bien las palabras.

-En la vida no hay tiempo para todo. Reír y llorar, divertirse y aburrirse… y en el punto de nacer ya tienes que prepararte para morir. Porque las ganas de llorar que tienen las criaturas de pañales es porque ya lo sienten.

-¿Ya sienten qué?

- El olor de muerte que hay por todas partes... Después uno se acostumbra...

(La Iruna ens ha fet adonar que ens faltava la traducció en castellà que ja tenim a Es un dir. La recuperem i la incloem)