dissabte, 1 de març de 2008

Transformación 131: El naturalista

Por Xurri

Dos mamíferos bipedestos se desplazan con una velocidad irregular inferior a 2 kilómetros por hora.

Ambos ejemplares se hallan cubiertos en un 90% de su superficie por lo que aparentemente son capas de material compacto y aislante, ajenas a su organismo, de apariencia orgánica inanimada, y que en ambos casos dejan al descubierto por completo el cráneo.

Uno de los ejemplares, el de mayor longitud cráneo-caudal, se caracteriza por presentar numerosos apéndices capilares de tono grisáceo en prácticamente tres cuartas partes de la piel que recubre el cráneo. Dichos apéndices se concretan en la parte anteroinferior del cráneo en una colección pilosa algo más larga y regular en torno al orificio enterocelómico superior. La parte no pilosa del cráneo está recubierta por epidermis y posee una coloración rosada, casi eritematosa. Dicha parte no pilosa incluye asimismo los habituales órganos oculares, algo hundidos en el cráneo en una cavidad con rebordes superior y sagital, y con un pequeño acúmulo capilar lineal en el reborde superior. Hay también una protuberancia sagitomedial con dos orificios probablemente destinados al intercambio de gases del organismo con el exterior. El otro ejemplar es similar, si bien es algo más pequeño, de color menos intenso y de superficie epidérmica menos tersa que el anterior (posiblemente debida a un menor acúmulo adiposo dérmico?); también presenta pilosidad en tres cuartas partes de la piel craneal, si bien unos dos quintos de dicha pilosidad son de muy escasa longitud.

El desplazamiento de ambos seres se interrumpe y el ejemplar mayor eleva una sus extremidades superiores a una velocidad entre 0,02 y 0,03 metros por segundo, hasta que su extremo libre entra en contacto con el pelo facial; moviliza las digitaciones presentes en dicha extremidad, en número de 5, de modo que alinean la colección pilosa antero-inferior facial, y al tiempo, emite por su orificio enterocelómico superior una corriente de aire vibrante y sonora, aparentemente codificada.

El otro ejemplar se detiene y aguarda hasta la finalización del sonido. Poco después, emite un sonido similar por el mismo mecanismo, más breve. El primer ejemplar repite la acción de nuevo.

La observación se interrumpe debido a la distracción causada por un gemido agudo y entrecortado, compatible con el reclamo de una cría mamífera. Una leve brisa trae olores a putrescina y cadaverina, probablemente de algún organismo en descomposición próximo. Al retomar la observación, los dos sujetos han desaparecido.

3 comentaris:

martí ha dit...

Xurri, carinyo, que acabo d'esmorzar ara mateix...

Xurri ha dit...

Va, que la propera serà més gentil... ho sento!!!

Arare ha dit...

oichs!!